Seguramente alguna vez se te ha quedado cara de tonto cuando has ido a pagar y te han dado una factura con una cifra superior a lo que tenías previsto y no porque sea errónea, sino porque el precio que habías considerado no incluía impuestos indirectos, es decir, el IVA.
En la telefonía móvil pasa lo mismo. Por ejemplo, no es lo mismo pagar 22 euros por la tarifa plana de Orange que 25,52. Y tampoco es igual que cuando te llega el recibo tengas que abonar religiosamente y a razón de 0,17 euros el coste de establecimiento de todas las llamadas que has hecho (excepto si eres cliente de Yoigo, en cuyo caso pagas 0,14 euros).
En Movilonia.com apostamos desde el principio por facilitar los precios finales. Así lo hacemos tanto en nuestra tienda on line, como en las noticias que actualizamos a diario.
Alguna vez nos llama el responsable de Comunicación de alguna operadora para avisarnos de que “estamos dando información equivocada”. Al margen de que podemos cometer errores puntualmente como cualquier hijo de vecino, nuestros datos se facilitan con IVA. Eso es lo correcto porque eso es lo que se paga al final.

Y eso a pesar de que los titulares pierdan fuerza con números que no son redondos o que difieren de los que publican la mayoría de los medios de comunicación. O a pesar de que perdamos cierta competitividad. Al menos aparentemente, porque ya lo decíamos al principio: No es lo mismo ofertar a bombo y platillo un móvil a 499 euros, por ejemplo, que decir que cuesta 578,84 euros incluyendo IVA. La mayoría de las tiendas on line anuncian sus precios sin impuestos, pero nosotros preferimos evitar sorpresas desagradables en el último momento.